Luis Clemente Posada Carriles: el Bin Laden de América

Uno de los principales y más activos terroristas internacionales de la "Fundación Nacional Cubano Americana".

Uno de los principales y más activos terroristas internacionales de la “Fundación Nacional Cubano Americana”.

Por Juan Diego Nusa Peñalver
Hace unos años, en una entrevista con el periodico Granma en Caracas cuando el actual presidente venezolano Nicolás Maduro Moros era canciller del Comandante eterno Hugo Chavez, refiriéndose a la calaña de Luis Clemente Posadas Carriles manifestó:
“¿Alguna vez se ha preguntado qué pasaría si mañana capturan a Osama Bin Laden en cualquier rincón del mundo, y al pueblo de los Estados Unidos le negaran el derecho a juzgarlo?
“Pues en esa misma situación se encuentran Cuba y Venezuela, porque Luis Posada Carriles es el Bin Laden de América.” Huelgan los comentarios sobre el calificativo que merece una trayectoria sucia y criminal como la del ex operativo CIA Bambi, reclamado por la justicia de Cuba y prófugo en Venezuela y El Salvador.
Sus alias retratan la catudura de este asesino: Ramón Medina, Ignacio Medina, Juan Ramón Medina, Ramón Medina Rodríguez, José Ramón Medina, Rivas López, Juan José Rivas, Juan José Rivas López, Julio César Dumas, Franco Rodríguez Mena, Bezanquen, Comisario Basilio en la Policía Política de Venezuela, y últimamente Melvin C. Thompson. (Entre sus íntimos se le conoce también con el sobrenombre de Bambi).
Luis Clemente Faustino Posada Carriles es un terrorista internacional de origen cubano, vinculado a la “Fundación Nacional Cubano Americana” (FNCA), organización de extrema derecha creada en 1981 y asentada en la Florida, Estados Unidos. Posada Carriles trabajó como agente de la CIA desde 1961. En 1967 es enviado por la Agencia norteamericana como “asesor de Seguridad” de los servicios secretos de Venezuela, Guatemala, El Salvador, Chile y Argentina.
Entrenado por el Ejército de los Estados Unidos en las instalaciones de Fort Benning, Georgia, donde recibió entrenamiento en explosivos , terrorismo y asesinatos en los años sesenta para efectuar acciones militares en Cuba.
Autor intelectual del atentado terrorista al vuelo aéreo 455 de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976. Organizador de una serie de atentados con bombas contra hoteles de La Habana en el verano de 1997. Fue miembro del Ejército de los Estados Unidos y funcionario policial en la Venezuela de la IV República.
Bajo los seudónimos de Ramón Medina, Ignacio Medina, Juan José Rivas, Julio César Dumas, Bambi y Franco Rodríguez Mena, entre otros, se le vio recorrer buena parte del continente como “operativo” de la CIA, sin abandonar sus planes violentos anticubanos.

POSADA CARRILES: UNA VIDA AL SERVICIO DE LA POLÍTICA DE EE.UU. CONTRA CUBA
Nació en Cienfuegos,Cuba el 15 de febrero de 1928, hijo de Luis y Dolores. Perito químico azucarero en la región de Cienfuegos, donde estuvo casado con Concepción Castañeda Nápoles, con quien no tuvo hijos, y posteriormente contrae matrimonio con Nievelina Gónzalez de Posada, quien lo acompaña a Venezuela y con quien tuvo dos hijos, Jorge y Janet, posteriormente se divorcian y Nievelina y dos hijos se mudan a Miami.
En Cuba realiza estudios primarios en colegios religiosos regidos por jesuitas y maristas. realizó los estudios de secundaria y posteriormente los de perito químico azucarero en un colegio de los religiosos dominicos. Tuvo una efímera estancia en la Universidad de La Habana como estudiante de medicina , trabajando como supervisor para Firestone Tire and Rubber Company.
Posada se vinculaba a elementos politiqueros durante la tiranía de Fulgencio Batista. Al triunfo de la Revolución Cubana en 1959 se une a la contrarrevolución. Se asila en la embajada de Argentina. Sale del país el 25 de febrero de 1961. A su llegada a Estados Unidos se incorpora a los preparativos de la invasión por Playa Girón. Junto a Sylas Cuervo Castillo, Raúl Gustavo Lora, Feliciano Foyo, Alfredo Cepero, López Franco y otros se trasladó en un avión C-41 a Guatemala, pero la Brigada 2506 ya había partido, por lo que no desembarca.
Al regreso a Estados Unidos de los mercenarios presos en Cuba, que invadieron a la Isla se integró a la organización terrorista Comandos L, junto a Antonio Cuesta Valle y Ramón Font.

Luis Posada Carriles en el Ejército de Estados Unidos.

Luis Posada Carriles en el Ejército de Estados Unidos.

Reclutado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), es jefe de un team de infiltración contra Cuba (1961 – 1963).
En 1963 pasó al Ejército de Estados Unidos, recibió entrenamiento en Fort Benning, donde ascendió a segundo teniente, renunció en 1964. En ese mismo año fue tripulante del buque madre de la CIA Venus. Se dedica a la compra venta de armas y explosivos.
Posee conocimientos militares, de táctica de espionaje, sabotajes y terrorismo. Ha pasado cursos para misiones especiales operativas, también en el manejo de explosivos, en demolición y en armas de fuego. Se dice que en Fort Benning, entabló amistad con Jorge Mas Canosa, quien era su compañero de pelotón.
Acumula una “hoja de servicio”, que, según algunos medios de prensa, lo ubican como uno de los terroristas más peligrosos del planeta, junto a su émulo y carnal, el “pediatra terrorista”, Orlando Bosch Ávila, a quien George H. W. Bush, padre, otorgó seguro refugio en Miami al anular en Julio de 1990 la orden de expulsión decretada en su contra por el Servicio de Inmigración de los Estados Unidos.
Posada Carriles desde 1961 hasta 1963 funge como jefe de un team de infiltración. Posee conocimientos en técnica militar, táctica de espionaje y sabotajes; ha pasado cursos para misiones especiales, manejo de explosivos, demolición y en armas de fuego.
Se le ubica en l963 en la Plaza Dealey, de Dallas, Texas, en el instante en que era baleado allí el presidente John F. Kennedy. en el Anexo a la investigación sobre el magnicidio, se abordan sus antecedentes como operativo militar y de inteligencia.
Acciones en Latinoamérica
Fue destinado a fundar los órganos represivos en Venezuela, primero en la Digepol y después en la DISIP. Estuvo vinculado a los planes de atentado contra dirigentes cubanos en Chile y en el atentado fraguado contra el presidente cubano Fidel Castro durante su visita a ese país en 1971; había obtenido y proporcionado al comando documentación falsa como miembros del equipo de televisión de Venezuela. También se relaciona con la desaparición de los funcionarios cubanos asesinados en agosto de 1976 en Argentina.
Cumplió diversas misiones criminales en varios países del área y diseñó un equipo de terroristas que envió a la DINA chilena durante la dictadura fascista del general Augusto Pinochet, encargada de la represión interna en Chile luego del derrocamiento del presidente constitucional Salvador Allende, y parte esencial del macabro Plan Cóndor para el asesinato de opositores a las dictaduras sudamericanas.
Posada reclutó a los venezolanos Hernán Ricardo Losano y a Freddy Lugo para que fuesen los autores materiales del Crimen de Barbados. Estos mercenarios colocaron las bombas que asesinaron a 73 personas, cuando un avión de la línea Aérea Cubana de Aviación explotó en pleno vuelo apenas unos minutos después de haber despegado del aeropuerto de Barbados el 6 de octubre de 1976.
Condena y fuga
Fue detenido junto a Orlando Bosch el 7 de octubre de ese mismo año por ser los patrocinadores de este vandálico hecho. Cuando la policía de Venezuela detuvo a Posada Carriles, después de la explosión de la aeronave civil cubana, descubrió en su oficina un mapa de la ciudad de Washington, donde aparecía el recorrido diario que el asesinado ex canciller de Chile Orlando Letelier hacía para ir a su trabajo.
El 8 de agosto de 1982 Posada Carriles se fuga de la cárcel y logra introducirse en la embajada de Chile en Caracas, pero es reintegrado a la misma. El 4 de noviembre de 1984 vuelve a intentarlo y fracasa; finalmente, se fuga definitivamente de la cárcel de máxima seguridad en San Juan de los Morros, el 18 de agosto de 1985.

Luis Posada Carriles detenido en Venzuela.

Luis Posada Carriles detenido en Venzuela.

El Salvador se convirtió, desde 1985 en el santuario preferido de este terrorista cubano al lado de su pareja Helsie Titi Bosch, fallecida en 1999. En Septiembre de 1985 se le unió al también terrorista de origen cubano Félix Ismael Rodríguez Mendigutía, quien llegó a El Salvador en febrero de ese año, con instrucciones del teniente coronel Oliver North de organizar el suministro aéreo a la contra nicaragüense y apoyar las actividades de contrainsurgencia en ese país.
En ese año, un grupo de terroristas de Miami visitan a Posada Carriles en su refugio en El Salvador y le sugieren trasladarse a Honduras, entre ellos Juan Pérez Franco, entonces presidente de la Brigada 2506 y Rolando Mendoza, ex mercenario de la Brigada 2506, quien también lo visitó en diciembre de 1988 para planear un atentado contra el presidente de Cuba Fidel Castro cuando visitara Venezuela. Gaspar Jiménez Escobedo y Ramón Font se encuentran con él días antes de ser derribado el avión norteamericano, que dio origen al escándalo en la Operación Irán-Contra.
El entonces vice ministro del Interior de Nicaragua, Luis Carrión Cruz, denunció el 15 de octubre de 1986 la participación de terroristas cubanos en la guerra en Centroamérica y la presencia de mercenarios norteamericanos como pilotos, entre estos John Peavate, Bill Coope y John McCraine.

Acciones contra Cuba

El terrorista Posada Carriles continuaría su accionar terrorista contra Cuba en estrecha relación con la Fundación Nacional Cubano Americana(FNCA) y la extrema derecha de origen cubano asentada de Miami
El 15 de julio de 1992 el terrorista Gaspar Jiménez Escobedo viajó a Honduras para entrevistarse con Posada Carriles con el objetivo de conseguir un lanza cohete RPG-7, de fabricación soviética, el cual se emplearía para dispararle al avión en que viajaría el presidente Fidel Castro a la II Cumbre Iberoamericana, en Madrid, España.
A finales de 1996, Posada Carriles ultima los detalles de las acciones terroristas, que serían realizadas en el interior de Cuba. Se mueve entre El Salvador y Guatemala, con un nuevo pasaporte salvadoreño auténtico a nombre de Francisco Rodríguez Mena, adquirido en 1995.
En 1997 se produjo en las instalaciones turísticas cubanas una ola de explosiones de artefactos dinamiteros colocados por mercenarios centramericanos reclutados y pagados por Posada Carriles.
El 12 de abril de 1997 explotó en el baño de la Discoteca Aché del Hotel Melía Cohiba una bomba que había colocado el salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca (preso y condenado en Cuba). Después fue encontrada una bomba en una maceta del piso 15 de este mismo hotel, que no había detonado por problemas técnicos y cuya autoría fue de éste terrorista. Chávez Abarca fue quien reclutó al terrorista salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León (preso y condenado en Cuba).
El 12 de julio, Cruz León colocó sendas bombas en el Hotel Capri y el Hotel Nacional de Cuba de la capital habanera, que estallaron con una diferencia de ocho minutos una de la otra. Como resultado de estos atentados terroristas cuatro personas resultaron heridas, ocasionando además daños en instalaciones.
El 4 de septiembre este terrorista volvió a colocar bombas en instalaciones turísticas en la capital cubana, esta vez fueron los hoteles Copacabana, que ocasionó la muerte del turista italiano Fabio Di Celmo, de 32; el Hotel Tritón, el Hotel Chateau Miramar y en el restaurante La Bodeguita del Medio. Estas acciones terroristas ocasionaron un muerto y siete personas heridas, además de cuantiosos daños materiales en los inmuebles. En total este terrorista fue el autor de seis de las 10 bombas que estallaron.
Los guatemaltecos Jorge Venancio Ruiz y Marlon Antonio González Estrada, colocaron la bomba en el Hotel Sol Palmeras de la cadena Meliá, en Varadero, Cuba, y dos artefactos preparados, colocados y descubiertos sin explotar; el primero fue encontrado el 19 de octubre en el interior de una cubeta plástica dentro de un microbús de una empresa turística en La Habana y el segundo, debajo de un estanquillo de ventas en la terminal No. 2 del Aeropuerto Internacional José Martí de la capital cubana. Los terroristas para viajar utilizaron documentación falsa.
El 15 de noviembre de 1997, el diario The Miami Herald, publicó un extenso artículo resultado de una investigación sobre las bombas colocadas en varios hoteles en Cuba y la conexión de estos hechos con una banda de delincuentes salvadoreños, asaltantes de bancos, residencias y ladrones de autos.
El diario determinó que Luis Posada Carriles fue el cerebro gris de las actividades y para ello recaudó 15 000 dólares en Miami.
Entre el 4 y 20 de marzo de 1998 fueron detenidos en Cuba los ciudadanos guatemaltecos: María Elena González Meza de Fernández, Nader Kamal Musalam Barakat, conocido también como Miguel Abraham Herrera Morales y Jazid Iván Fernández Mendoza, vinculados con las explosiones en La Habana durante el año 1997. Estos tres guatemaltecos, junto a los salvadoreños Ernesto Raúl Cruz León y Otto René Rodríguez Llerena, detenidos también por las autoridades cubanas, formaban parte de la red de mercenarios centroamericanos contratados por Luis Posada Carriles y financiados por la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA).
Los días 11, 12 y 13 de julio de 1998 Posada Carriles, alias Bambi, reveló al diario The New York Times que había recibido 200 000 dólares de la mano del presidente de la Junta de Directores de la FNCA, Jorge Mas Canosa, para ejecutar acciones terroristas en Cuba. También reconoció que Cruz León trabajaba para él. Agregó que otros mercenarios que le respondían estaban en libertad.
Posada Carriles también se describió como el organizador de los atentados con bombas contra hoteles turísticos internacionales en Cuba durante 1997, que culminaron con varias personas heridas y un ciudadano italiano muerto, Fabio di Celmo.
Posada Carriles afirmó que sentía la muerte del italiano, pero que eso no le había quitado el sueño, que el problema fue que el joven estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado.
El 30 de agosto de 1998, Gisela Salomón, de El Nuevo Herald, publicó un artículo en el cual Posada Carriles reconoció haber mentido al The New York Times. En otra entrevista en el Canal 23 Univisión de la televisión en Miami ese terrorista confeso desmintió tales afirmaciones.
En otro artículo Posada declaró: La CIA nos enseñó de todo. Nos enseñó sobre explosivos, asesinatos, bombas, sabotajes. Cuando los cubanos trabajaban para la CIA, se les llamaba patriotas.
Detención e indulto

Luis Posada Carriles y Pedro Remón, detenidos en Panamá.

Luis Posada Carriles y Pedro Remón, detenidos en Panamá.

En Noviembre del 2000, durante la celebración de la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado en Panamá, Posada Carriles fue detenido junto a Gaspar Eugenio Jiménez Escobedo, Pedro Remón Rodríguez y Guillermo Novo Sampoll —connotados criminales de origen cubano— por conspirar para asesinar al presidente cubano Fidel Castro durante un encuentro internacional con estudiantes en Panamá.
Luego de un largo proceso penal fueron condenados por el intento de atentado con explosivos contra la vida de Fidel Castro en ese lugar y los miles de estudiantes panameños. El 26 de agosto de 2004 fueron indultados por la presidenta panameña, Mireya Moscoso, en los últimos días de su gobierno, en un claro desacato a las leyes del país y en contubernio con los grupos extremistas anticubanos de Miami, de los que recibió dinero y otros favores.
En la madrugada de ese día fueron enviados dos aviones ejecutivos al Aeropuerto Internacional de Tocumen en la capital panameña, a recoger a los implicados en el atentado terrorista para llevarlos a Honduras y Miami, Los aviones fueron fletados y pagados por Santiago Álvarez Fernández- Magriña, Leopoldo Fernández Pujals y Jorge Mas Santos. Posada Carriles entró a este país centroamericano con pasaporte norteamericano falso, se le perdió el rastro hasta que reaparece en febrero del 2005 en Estados Unidos.

De izquierda a derecha, los terroristas Santiago Alvarez, Osvaldo Mitat y José Hilario Pujol.

De izquierda a derecha, los terroristas Santiago Alvarez, Osvaldo Mitat y José Hilario Pujol.

Ingreso a Estados Unidos junto al barco Santrina, que introdujo de manera ileagal a Posada Carriles en Estados Unidos, en el 2005.]] El 14 de marzo de 2005 la embarcación camaronera Santrina, propiedad de Santiago Álvarez desde un lugar de Centroamérica hacia Estados Unidos, con una pequeña escala en Isla Mujeres, a causa de un supuesto desperfecto ocasionado por haber encallado cerca de ese puerto recogió a Posada Carriles en este lugar.
El 13 de abril de 2005, Posada pidió asilo político en los Estados Unidos a través de su abogado. Se dijo había entrado en ese país de forma ilegal, a través de la frontera mexicana.
El 3 de mayo de 2005, la Corte Suprema de Justicia de Venezuela aprobó un pedido de extradición para Posada. Ese mismo día el Secretario Asistente del Departamento de Estado de los EE.UU., Róger Noriega, aseguraba que quizás Posada Carriles no estaba en los Estados Unidos, y que quizás los cargos en su contra habían sido inventados.
En Junio la cancillería de Venezuela presentó al Departamento de Estado norteamericano un expediente que respaldaba la solicitud de extradición de Posada Carriles a su territorio, como prófugo que es de la justicia venezolana desde que huyó para evadir el juicio por la voladura del avión cubano el 6 de octubre de 1976.
Estados Unidos no respondió el pedido de extradición, que según expertos procede por atenerse al Tratado de Extradición Bilateral (1922), al Convenio para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la Aviación Civil (1971) y al Convenio internacional para la represión de los atentados terroristas cometidos con bombas (1997).
Sin embargo, los documentos desclasificados por la CIA y el FBI muestran sus sospechas por su relación con la explosión del avión cubano en Barbados, a pocos días después de haber ocurrido.

Detención en Estados Unidos

El 17 de mayo del propio 2005, el Miami Herald llevó a cabo una entrevista con Posada Carriles en Florida. Ese mismo día fue detenido. Posada había reiterado su solicitud de asilo y estaba intentando salir ilegalmente del país.
Se le siguió el proceso en El Paso, Texas, bajo cargos por su estatus migratorio que nada tienen que ver con sus cuentas pendientes por múltiples actos terroristas cometidos. Estados Unidos se limitó a un solitario y tímido cargo en contra de este terrorista: haber ingresado al país sin documentos identificativos.
Luego de maniobras dilatorias, el 13 de junio de 2005 fue presentado por primera vez ante un juez (William L. Abbott, realmente funcionario del Departamento de Justicia) para responder por su ingreso ilegal al país. Sería una audiencia con varios episodios y aplazamientos en agosto y septiembre.
Durante el proceso, cuestionado por el evidente contubernio entre el terrorista, su abogado y el gobierno representado por la Fiscalía Federal, Posada Carriles retiró la solicitud de asilo en Estados Unidos y se acogió al Convenio internacional de protección contra la tortura.
Finalmente, el 26 de septiembre de 2005, el juez de Inmigración William Abbott dictaminó que Luis Posada Carriles sería deportado a cualquier país menos a Cuba o a Venezuela, para lo cual se basó en la suposición de que aquel pudiera ser condenado a la pena de muerte o sufrir torturas en la nación suramericana. De ese modo fue prolongada, de modo indirecto pero oficial, la permanencia del terrorista en Estados Unidos, sujeto a juicio solamente por violaciones de carácter migratorio y por mentir al llenar los formularios sobre la forma en que ingresó a la Unión.
La ley exige que, una vez emitida la orden de deportación contra un indocumentado, esta debiera ejecutarse dentro de un plazo de 90 días, pero, a la vez, también prohíbe la detención indefinida de aquellos a quienes el gobierno norteamericano no ha podido deportar. En este caso, los 90 días comenzaron a contarse un mes después de emitida la orden judicial del Juez Abbott, que no fue apelada por el gobierno. Es decir, desde el 26 de octubre del 2005.
Varios escándalos, entre otros hechos por el hallazgo en territorio norteamericano de arsenales ilegales, en poder de terroristas muy vinculados a él, han acompañado el dilatado proceso protagonizado por Posada Carriles y por las autoridades que, interesadas en su silencio sobre culpas compartidas, no han querido juzgarlo por la sostenida práctica que lo cualifica como más peligroso terrorista del hemisferio occidental.

[[Image:Posada-escoltadopaso.jpg|thumb|left|Luis Posada Carriles, escoltado por agentes luego de pagar fianza en una Corte Federal en El Paso, TexasPosada Carriles fue puesto en libertad bajo fianza el 19 de abril de 2007, según se dijo entonces hasta la celebración de la vista señalada para el 11 de mayo.
El 8 de mayo, sin embargo, la jueza federal Kathleen Cardone, de El Paso, Texas, desestimó los cargos por fraude migratorio que existían contra Posada Carriles, quien de inmediato hizo declaraciones a la prensa para festejar la libertad de ese modo obtenida.
Precedido por una disputa entre la Fiscalía Federal y la defensa del terrorista, en relación con la prohibición de utilizar en el juicio pruebas sobre los vínculos entre Posadas Carriles y la CIA, el dictamen de Cardone censura los procedimientos utilizados por la Administración de George W. Bush para armar un caso por delitos migratorios, y asegura que “Como todos los acusados ante un tribunal, este acusado está protegido por ciertos derechos constitucionales. Este tribunal no va a echarlos a un lado ni ignorará la mala conducta del gobierno solo porque el acusado sea una papa caliente en términos políticos”.
El desapego de la Casa Blanca a la ética y a la justicia, en estrecha comunión con los intereses de la mafia anticubana de la Florida, han servido de telón a este más reciente episodio del groseramente disimulado perdón presidencial a Luis Posada Carriles en Estados Unidos.
En junio de 2010 el inicio del juicio contra Posada Carriles fue diferido para enero de 2011.

La Farsa de El Paso

Luis Posada Carriles, que desde que se pospuso su juicio para enero de 2011, vivía en Miami – donde los sectores más ultraderechistas de la emigración cubana lo consideran un héroe – volvió a ser enjuiciado en El Paso, Texas, el 10 de enero de 2011. Los cargos contra Posada Carriles fueron reducidos sólo a perjurio e inmigración ilegal, desestimando su pasado terrorista.
Sin embargo, tras tres años de total negación del pasado terrorista de Posada Carriles, la jueza federal Kathleen Cardone, permitió a la fiscalía la presentación de pruebas que confirman el pasado terrorista del acusado, entre ellas una controvertida entrevista con una reportera del New York Times en la que parece admitir su papel clave en los atentados terroristas contra blancos turísticos en La Habana, entre ellos el del hotel, donde murió el turista italiano, Fabio di Celmo[1]. Posada durante el juicio negó haber declarado semejante cosa a los periodistas.
El 20 de enero de 2011 la prensa dio a conocer que la fiscal que proceso a los Cinco Cubanos en Miami, Caroline Heck-Miller, se negó a presentar cargos penales contra el terrorista Posada Carriles pese a una petición del Departamento de seguridad [2]. Durante el testimonio presentado en el juicio por el testigo de la fiscalía Gilberto Abascal, quien declaro que el yate Santrina recogió a Posada Carriles en Isla Mujeres y lo llevó hasta Miami, con Santiago Álvarez, Osvaldo Mitat, Rubén López Castro y Pepín Pujol; el mismo denunció que la defensa había usado tácticas intimidatorias y de acoso contra él y sus familiares, lo que provocó que la jueza instruyera al FBI comenzar una investigación sobre la veracidad de las acusaciones de Abascal[3].
El teniente coronel del Ministerio del Interior cubano, Roberto Hernández Caballero, compareció como testigo de la fiscalía el 10 de febrero de 2011. El testimonio del mismo permitió al jurado conocer sobre la campaña terrorista que afectó el turismo cubano en 1997, de la cual Posada Carriles fue organizador. En entrevista concedida a la periodista Ann Louise Bardach, publicada en The New York Times, Posada había reconocido ser responsable de esos atentados en Cuba, pero lo negó después ante los funcionarios de migración en 2005, razón por la cual también fue acusado de perjurio por la fiscalía[4]. El testimonio del teniente coronel cubano, fue utilizado como pretexto por Arturo Hernández, abogado de Posada Carriles para pedir a la jueza Cardone la desestimación de los cargos contra el terrorista, alegando que el testigo trabajaba en los “asuntos de la contrainteligencia cubana”[5].
La jueza Cardone, decidió finalmente el 22 de febrero denegar la petición de la defensa de desestimar los cargos contra Posada Carriles y permitió al testigo Roberto Hernández continuar su testimonio. Éste se refirió a los atentados con bomba contra instalaciones turísticas de La Habana que fueron organizados por Posada en 1997[6].
Después de un nuevo receso, el 2 de marzo presentó testimonio – con la condición de no ser luego procesado penalmente por sus declaraciones – Oscar de Rojas, un cubanoamericano de Nueva Jersey quien declaró haberle girado el dinero a Posada Carriles a El Salvador y Guatemala, con el cual, sostiene la fiscalía, el terrorista financió la campaña de atentados con bomba en los hoteles de La Habana.
El testigo era en 1997 empleado de Arnaldo Monzón Plasencia, principal financiero de Posada Carriles, amigo personal de Jorge Más Canosa y miembro de la junta ejecutiva de la Fundación Nacional Cubano Americana. El testigo declaró haber girado varios miles de dólares a nombre de Ramón Medina (uno de los alias de Posada Carriles) y el 11 de septiembre de 1997, 800 dólares a Francisco Chávez Abarca, principal colaborador de Posada Carrilles en ese momento[7].
El testimonio de la presentadora de MEGATV de Miami, María Elvira Salazar, muy vinculada a los circulos anticubanos de la Florida se presentó ante el jurado el 8 de marzo. Antes de que declarara el testigo se mostró la grabación de la entrevista en que éste se declaraba culpable de los atentados contra las instalaciones hoteleras cubanas en 1997. En dos momentos de la entrevista el terrorista confeso declaró:
“No tengo remordimiento ninguno y acepto mi responsabilidad histórica. La única opción que tenemos los cubanos es combatir al régimen violento, con la violencia (…) Yo de cualquier hecho dentro de territorio cubano, en contra del régimen de La Habana, me responsabilizo, culpable”[8] Luis Posada Carriles
La testigo terminó declarando a favor del terrorista, al decir que a su juicio éste sólo estaba alardeando y podía no ser responsable de los atentados contra Cuba. Al ser interrogada por la fiscalía María Elvira declaró que abogaba porque el ejército cubano diera un golpe de Estado que sacara a los Castros del poder[8].
El 9 de marzo la fiscalía llamó a declarar a Antonio Jorge Álvarez, hombre de negocios que conoció a Posada Carriles en Guatemala durante la ola de atentados con bomba contra las instalaciones turísticas cubanas. En su máquina de Fax, él mismo recibió el 25 de agosto de 1997 dos páginas escritas a mano que firmaba Posada Carriles bajo el alias de Solo, donde se refería a la distribución del dinero que se pagaba a los mercenarios por los atentados. También declaró el testigo que su secretaria había visto a los hombres de Posada con explosivo plástico y dispositivos electrónicos. Los dos documentos, claves para la fiscalía, fueron rechazados por la jueza Cardone, quien prohibió enseñárselos al jurado[9].
El 8 de abril, a pesar de todas las pruebas presentadas por la fiscalía, increíblemente el jurado, integrado por siete mujeres y cinco hombres emitió el veredicto tras una deliberación de apenas tres horas (tras un juicio de trece semanas) previamente orientadas por la jueza Kathleen Cardone -nombrada por George W. Bush-, quien preside por segunda vez un proceso al término del cual Posada se va para su casa en Miami, encontró al terrorista, inocente de los 11 cargos de perjurio, fraude y obstrucción de procedimiento de que le acusaba el gobierno de los Estados Unidos, cuya decisión no se puede apelar.
Terminaba de esta manera lo que Cuba denunció desde el primer momento como la “Farsa de El Paso”. La prensa internacional se apresuró a matizar el pasado terrorista señalándolo como “activista anticastrista” a pesar del expediente criminal del asesino confeso[10].
Posada sigue reclamado, con 73 cargos de homicidio, por la justicia venezolana desde su aparición en Miami en 2005.
Al absolverlo, el jurado se negó a reconocer, a pesar de todas las pruebas y evidencias presentadas, su entrada ilegal a Estados Unidos por el rio Miami, a bordo del barco camaronero Santrina. Tampoco admitió, implicitamente, su papel en los atentados con explosivos registrados en Cuba en 1997, que causaron la muerte del joven turista italiano Fabio di Celmo.

El Refugio en Miami

Posada, que fue convertido por la prensa de la ciudad de Miami en activista y pintor[11] después de ser absuelto, se marchó a vivir tranquilamente a esa ciudad. El alcalde de Hialeah Carlos Hernández, declaró el 14 de junio como el Día de Luis Posada Carriles, homenaje igual al que recibió Orlando Bosh en 1982[12]. Al acto de homenaje al asesino, donde además se le entregaron las llaves de la ciudad de Hialeah, asistieron José Dionisio Súarez, condenado por el asesinato del ex ministro chileno Orlando Letelier e indultado por George W. Bush; Pedro Morales y Nelis Rojas, cubanovenezolanos prófugos de la justicia venezolana ahora radicados en Miami; y Reinol Rodríguez, cómplice del asesinato del joven cubano Carlos Muñiz Varela, en Puerto Rico, y de otros crímenes[13].

Referencias

↑ El cargo contra Posada Carriles: “mentir”
↑ Fiscal del Caso de los Cinco se negó a presentar cargos contra Posada Carriles. En Periodico Trabajadores (Digital). Consultado el 20 de enero de 2010
↑ Diario de El Paso: La Jueza Cardone en el centro del drama En Cubadebate. Consultado el 28 de enero de 2011
↑ Experto cubano testimonió en juicio a Posada Carriles Periódico Invasor (Digital), 10 de febrero de 2011
↑ Abogado de Posada Carriles ofreció su ayuda para condenar a Gerardo Hernández en Miami En Cubadebate, 14 de febrero de 2011
↑ Diario de El Paso: Un caballero en el estrado En Cubadebate, 23 de febrero de 2011
↑ Diario de El Paso: Siguiendo la pista al dinero En Cubadebate, 3 de marzo de 2011
↑ 8,0 8,1 Diario de El Paso: María Elvira, la Diva de la Tarde En Cubadebate, 9 de marzo de 2011
↑ Diario de El Paso: Posada Carriles gana la batalla del fax. En cubadebate, 10 de marso de 2011
↑ Anticastrista Posada Carriles inocente de todos los cargos en juicio en EEUU AFP, 8 de abril de 2011
↑ Posada exhibe sus pinturas en un banco de Miami y retiran valla a favor los Cinco. Disponible en Cubadebate. Consultado el 12 de abril de 2012
↑ Hialeah to Honor Cuban Activist and Painter Luis Posada Carriles 6/14/11. Disponible en Soul of Miami. Consultado el 14 de junio de 2011
↑ Posada Carriles convoca a un “almuerzo fraternal” a 25 dólares. Disponible en Cubadebate. Consultado el 15 de junio de 2011. (Fuente Ecured)

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4 comentarios

  1. Amigo Cardona gracias por su solidaridad con el pueblo cubano.

  2. Sé que usted está muy bien documentado y lo admiro por eso y por mucho más. Sobre la tragedia del vuelo de Cubana de Aviación, me parece que es un ejemplo clásico y emblemático de lo que es terrorismo y de la peor calaña. Este trágico incidente es comparable con los peores actos terroristas de la historia. Su impacto en la siquis del pueblo cubano es comparable, a mi entender, con el impacto devastador que tuvieron los ataques del 11 de septiembre del 2001 sobre la sicología del pueblo norteamericano; con la diferencia de que la voladura del avión de Cubana de Aviación fue totalmente inesperada y ocurrió en una época en la que tales ataques eran esencialmente impensables, sobre todo contra civiles inocentes. Juan Diego, los terroristas son los piratas de la era moderna, “hostis humani géneris” o sea, enemigos de toda la humanidad. La gran tragedia de nuestro tiempo es que desgraciadamente hay gobiernos que se hacen de la vista larga y aparentemente piensan que puede haber tal cosa como “terrorismo bueno” y “terrorismo malo” y critican el segundo pero guardan silencio sobre el primero o, lo que es peor, lo patrocinan. Gracias por sus piezas, usted representa un periodismo culto que escasea bastante en el mundo de hoy.

  3. Muchas gracias amigo Armando Cardona. No me cansaré de denunciar a estos asesinos. Como le conté en uno de mis posters yo estuve a punto de perder a mi hermano que era esgrimista y debía ir en el trágico avión de Cubana de Aviación ese 6 de octubre de 1976. Quizo la casualidad que se enfermera y no hiciera el viaje a Caracas, Venezuela, sino yo fuera ahora el hermano de un mártir de la Revolución Cubana. Por eso no puedo perdonar a Luis Posada Carriles ni quien lo protege. ¿Que haría usted si pierde un hermano, una hija, un hijo, una esposa, una madre en un atentado terrorista como ese? Pues eso han hecho con Cuba durante más de 50 años, le han robado sus fondos bancarios congelados en EE.UU, le han robado numerosos barcos y aviones cubanos que han hecho escala en territorio norteamericano, nos han decomisado millones de dólares por el solo hecho de pasar transacciones financieras por bancos norteamericanos en terceros país. Es un rosario de acciones criminales contra el pueblo cubano que no tiene Perdón de Dios y aun así hay personas, cubanos que se han ido de Cuba, que alientan estas acciones, que alientan al gobierno de EE.UU: para para que invada Cuba para que la bloquee más cada día. Cuba ha tenido que dedicar mucho tiempo y esfuerzo para contrarrestar estas acciones, y tratar de que la justicia social llegue a todos los cubanos por igual. Por eso amigo Cardona cuando veo a alguien que defiende la política del gobierno de EE.UU. contra Cuba, por mero interese personal o político me insulto enormemente. Es increíble como la propaganda del gobierno de EE.UU. a puesto a Cuba en el banquillo de los victimarios y ellos de las víctimas. Fíjese que los mercenarios de origen cubano que entrenados por la CIA vinieron con las armas en la mano a derrocar el gobierno revolucionario cubano ya constituido, ni uno solo sufrió tortura en Cuba y fueron más de 1 300 mercenarios que capturamos y los devolvimos todos a cambio de compotas para los niños cubanos, cuando le podíamos haber dado paredón a muchos de ellos por los crímenes que en Cuba cometieron antes del Primero de Enero de 1959. No son mis verdades, son verdades históricas que el imperialismo norteamericano intenta tergiversar y yo en mi responsabilidad social como periodista desde mi modesto blog La Isla Encantada intento contribuir a revertirlo. Gracias como siempre por sus opiniones.

  4. Usted es muy inteligente Juan Diego. Todo el que comete actos de terrorismo es por definición un terrorista y todo el que comete delitos es por definición un delincuente. Posada Carriles tiene en sus manos mucha sangre inocente, pero él no es el único; desgraciadamente en este mundo hay demasiados terroristas caminando libremente por ahí, contando con la protección de numerosos gobiernos. Una vergüenza para la humanidad. Como siempre, disfruto mucho leyendo sus artículos, son verdaderas joyas periodísticas.

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