Evo Morales y su don de pueblo

Por Juan Diego Nusa Peñalver

Foto: Internet

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Nadie tiene dudas de la victoria de Evo Morales rumbo a las elecciones en Bolivia del 12 de octubre próximo.  El pasado sábado 27, el presidente boliviano, en su peculiar forma de hacer campaña electoral, de mantener el contacto directo con el pueblo y los movimientos sociales, un rasgo distintivo de su estilo y personalidad que lo diferencia de los políticos tradicionales de la partidocracia, distribuyó afiches, camisetas y discos desde las 5:00 de la mañana cerca de un peaje al final de la autopista, en la ciudad de El Alto, de acuerdo con diferentes medios periodísticos.

Morales declaró a los medios que distribuyó la propaganda desde las 05:00 de la mañana y aseguró que obtuvo muy buenos resultados porque le faltó material ante la demanda de la gente que lo respalda.

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Muy a pesar de Washington, nuestro nuestro presidente indígena ha resultado irreductible e insobornable. Han quedado atrás los intentos de demonización con el cual el imperialismo norteamericano intentó destruir su ascenso como un líder natural del pueblo boliviano, capaz de representar a los sectores menos favorecidos del país, de esos que día a día labran en piedra el futuro de su nación en las profundidades de las minas de estaño, en los campos de la quinua y la soja, en los remotos parajes de los Andes, o con el sudor del cultivador de la milenaria hoja de coca.

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Ese don natural de pueblo el imperio no se lo pudo escamotear.  Los bolivianos saben que Evo cumple su palabra, pues perciben en este sencillo indio aymará, con la inteligencia y sabiduría de los pueblos originarios, a la persona que ha sacado a la nación del altiplano de los desastres económicos de los anteriores gobiernos neoliberales, rescatado los recursos naturales del país, principalmente el petróleo y el gas, y acabado con la perenne  inestabilidad política, sazonada con cruentos golpes de Estado de los militares.  Hoy Bolivia es otra, plurinacional y más soberana.

Las fuentes señalan que Evo, tras repartir la propaganda, viajó a la región de Santa Cruz (este) para asistir a la puesta en marcha de una planta de producción de Gas Natural Licuado (GNL).

Un sondeo publicado la semana pasada por la prensa, otorga a Evo un 54% de intención de voto para la elección, 40 puntos porcentuales por delante del derechista empresario Samuel Doria Medina, que suma 14% y es su rival más cercano. La oposición neoliberal boliviana está alicaída y ni el generoso suministro de dineros del imperio podrá salvarla de la inminente debacle electoral anunciada.  Y así Bolivia podrá continuar caminando dentro de la Patria Grande de Nuestra América como aspiraba Bolivar y Martí, Fidel y Chávez.

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